Jovencitas Lesbianas

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Si volviera a nacer me gustaria ser tia, asi seguro que me hacia lesbiana

Si volviera a nacer me gustaria ser tia, asi seguro que me hacia lesbianaY, finalmente, le confesé que mi sueño era hacer el amor con dos chicas. Ella siempre rechazaba esta idea “loca”, pues dejaba claro que no era lesbiana. Yo insistía e insistía que una cosa no necesariamente tenía que ser lo mismo. Que ella me iba a complacer y que, de paso, iba a disfrutar. Va tanto el cántaro a la fuente que al final se rompe. Una noche, antes de regresar del trabajo, la llamé para decirle que llegaría en tanto tiempo. Me dijo que me diera prisa, pues me tenía una linda sorpresa. Cuando llegué, me dijo que había llamado a una agencia de masajistas y que dentro de poco llegaría una chica que había contratado para que hiciera el amor con nosotros y pudiera realizar mi sueño sexual. Yo no le creía, pero el sólo hecho de mencionármelo me provocó una gran erección. Quería cojérrmela ya, Pero me contuvo. A unos 15 minutos, se oyó el timbre de la puerta principal. Me dio nerviosamente que fuera a abrir .Me conseguí una chica de estatura baja, blanca, de cara bonita y con un cuerpo prometedor. A esta altura, aún no lo creía. Pensaba que era una compañera de trabajo o una parienta. Así que no dije nada, ya que la chica se limitó a saludarme cordial y decentemente..Cuando arribamos al apartamento, me quedé petrificado, la chica le dijo con una cálida sonrisa: “- Hola, soy Agata, la de la agencia”. De verdad, no lo podía creer. Ahí mismo estaban dos mujeres hermosas dispuestas a hacer realidad uno de mis más anheladas fantasías. Me invadieron los nervios. Agata se dio cuenta que ambos estábamos nerviosos. -¿ Es la primera vez que van a tener esta experiencia?- preguntó. Casi al unísono, respondemos que si. Sugirió que nos tomáremos algo para calmarnos. Serví tres whiskeys . Le dijo a mi mujer que estuviera tranquila, que iba a disfrutar enormemente y que ella se encargaría de que fuera así. Pasado ese primer momento, sentí un gran cosquilleó en todo el cuerpo y noté que el huevo se me había parado, dispuesto a responder al desafío. Tomó nuestras manos y las unió con fuerza. Las masajeó suavemente, hasta lograr relajarlas. Luego las besó y chupó cada uno de nuestros dedos, repasándolos arriba abajo con su ágil y caliente lengua y dándoles un ligero mordisquito en las yemas, al tiempo que suspiraba. Respondí de la misma manera, pero metiéndome en la boca un dedo de ella y otro de mi mujer, quien ya empezaba a sentirse acalorada. De pronto, estábamos besándonos los tres, las lenguas de entrecruzaban, se exploraban y se fundían de calor. Por mi parte, deje que mis manos empezaron a explorar este cuerpo nuevo: sus grandes, redondas y duras tetas, sus nalgas prometedoras, su firme espalda... Para una mayor comodidad, decidimos pasar a la cama. Agata y yo desnudamos a mi mujer lentamente: primero le quitamos uno a uno los botones de su blusa, al tiempo que le dábamos besitos en las orejas y en el cuello. Luego, le quitamos los zapatos y le besamos sus pies, le lambimos sus plantas, chupando cada uno de su deditos. Esto le producía ricos escalofríos en todo el cuerpo, que manifestaba con pujiditos. Aflojamos su pantalón, el cual fue deslizándose poco a poco con nuestras manos, bocas y lenguas hasta sus pies. Así quedó sólo con su diminuto conjunto de brazier y pantaletas, el cual le gustó mucho a Agata. Finalmente, nos desnudamos todos. De esta manera, pude contemplar a mi pleno gusto esas ricas y prometedoras tetas de Agata y su misteriosa cueva de placer. Pero, lo que más me incitó fue contemplar y tener a mi alcance ese contraste maravilloso: un cuerpo blanco y otro casi de ébano, ambos lujuriosos y calientes. Decidimos que mi mujer se situara en el medio de la cama, para que con nuestras caricias gradualmente dejara los temores. Empezamos por besarle detrás de las orejas y a mordérselas suavemente, lo que le producía ricos escalofríos en todo el cuerpo, se le crispaba toda la piel y trataba como de escaparse; pero nuestras lenguas la perseguían sin cesar hasta hacerla casi desfallecer de placer. De nuevo, nuestras tres lenguas se fundieron en besos y besos húmedos y calientes. Yo sentía que me fundía del calor que sentía y mi huevo amenazaba con explotarse de la gran excitación que tenía. Entretanto, Agata le daba suaves masajitos en sus hombros para que el relax fuera completo.

Amateur, anal, chicas, culonas

Amateur, anal, chicas, culonasMientras Agata se le deleitaba con su clítoris, yo le empecé a besar la espalda hasta llegar a su caliente culo. Le metí la legua hasta lo más hondo que pude. Sus músculos se contraían y expandían como una flor que no quería soltar su presa. Entretanto, la chica le metía dos dedos y su lengua en la vagina, de la cual brotaban jugos calientes sin cesar. En un momento dado, decidí ocuparme de Agata. Le chupé sus grandes y duros senos, tal como había aprendido. Mientras ella seguía acariciando la cuca de mi mujer, que estaba en el séptimo cielo, decidí hacerle una buena mamada, acostándome debajo de ella. Su cuca estaba caliente y jugosa y respondió con movimientos convulsos, al tiempo que emitía grititos de placer. Ya no aguantaba mi erección. Mientras ella seguía chupando la cuca de mi mujer, decidí meterle mi huevo por detrás. Apenas lo sintió, empezó a moverse rítmicamente. Yo se lo metía y se lo sacaba sin cesar. Gocé enormemente, hasta que no me pude aguantar más y tuve un orgasmo prolongado, divino, llenándola de leche por todos lados. Me levanté un momento para tomar algo y reponerme, en tanto que la chica seguía acariciándole la cuca a mi mujer. Cuando regresé, le vi sus ojos casi desorbitados por el placer que estaba recibiendo, había levantado sus piernas y tenía a la chica prisionera ente ellas. Esta actitud de entrega, me excitó de nuevo y decidí ponerle mi huevo en su boca. Me lo mamó desesperada. De pronto, sin darme cuenta, estaba en medio de las dos mujeres. Ambas me estaban acariciando por todas partes. Me mamaban el huevo: primero una y luego la otra o las dos al mismo tiempo. Mi mujer se puso encima mío y me hacía un maravillosos 69, al mismo tiempo que me metían su lengua y sus dedos por mi culo.

¿Deseas algo más fuerte como chicas haciendo sexo oral, anal, con dildos, ...

¿Deseas algo más fuerte como chicas haciendo sexo oral, anal, con dildos, ...Le dijo a mi mujer que estuviera tranquila, que iba a disfrutar enormemente y que ella se encargaría de que fuera así. Pasado ese primer momento, sentí un gran cosquilleó en todo el cuerpo y noté que el huevo se me había parado, dispuesto a responder al desafío. Tomó nuestras manos y las unió con fuerza. Las masajeó suavemente, hasta lograr relajarlas. Luego las besó y chupó cada uno de nuestros dedos, repasándolos arriba abajo con su ágil y caliente lengua y dándoles un ligero mordisquito en las yemas, al tiempo que suspiraba. Respondí de la misma manera, pero metiéndome en la boca un dedo de ella y otro de mi mujer, quien ya empezaba a sentirse acalorada. De pronto, estábamos besándonos los tres, las lenguas de entrecruzaban, se exploraban y se fundían de calor. Por mi parte, deje que mis manos empezaron a explorar este cuerpo nuevo: sus grandes, redondas y duras tetas, sus nalgas prometedoras, su firme espalda... Para una mayor comodidad, decidimos pasar a la cama. Agata y yo desnudamos a mi mujer lentamente: primero le quitamos uno a uno los botones de su blusa, al tiempo que le dábamos besitos en las orejas y en el cuello. Luego, le quitamos los zapatos y le besamos sus pies, le lambimos sus plantas, chupando cada uno de su deditos. Esto le producía ricos escalofríos en todo el cuerpo, que manifestaba con pujiditos. Aflojamos su pantalón, el cual fue deslizándose poco a poco con nuestras manos, bocas y lenguas hasta sus pies. Así quedó sólo con su diminuto conjunto de brazier y pantaletas, el cual le gustó mucho a Agata. Finalmente, nos desnudamos todos. De esta manera, pude contemplar a mi pleno gusto esas ricas y prometedoras tetas de Agata y su misteriosa cueva de placer. Pero, lo que más me incitó fue contemplar y tener a mi alcance ese contraste maravilloso: un cuerpo blanco y otro casi de ébano, ambos lujuriosos y calientes. Decidimos que mi mujer se situara en el medio de la cama, para que con nuestras caricias gradualmente dejara los temores. Empezamos por besarle detrás de las orejas y a mordérselas suavemente, lo que le producía ricos escalofríos en todo el cuerpo, se le crispaba toda la piel y trataba como de escaparse; pero nuestras lenguas la perseguían sin cesar hasta hacerla casi desfallecer de placer.

ALTO IMPACTO JOVENCITAS LESBIANAS BORRACHAS

ALTO IMPACTO JOVENCITAS LESBIANAS BORRACHASYo, entre tanto, le chupaba con gran avidez su cuca y su culo. Luego se montó sobre mi, cabalgándome: se metió todo mi huevo en su caliente y jugosa cuca y empezó a moverse de forma sensacional, al tiempo que le acariciaba su ricos y duros pezones de las tetas. Agata, por su parte, le besaba y lamía su espalda, hasta introducirle su lengua y sus dedos en su culo, todo lo cual le produjo varios orgasmos. Pero la lengua de la chica era una culebra de placer con el culo de mi mujer y con el mío. Quería prolongar ese momento maravilloso. MI mujer estaba en un éxtasis de placer. De repente, sentí que estaba a punto de acabar y me aguanté un poco; pero sentí que soltaba toda la leche del mundo, como si viniera de mi espinazo y grité y reí de placer. Agata estaba loca de gozo y mi mujer tuvo varios orgasmos seguidos, hasta que quedó casi desmayada sobre mi. Los tres habíamos alcanzado el máximo goce. Poco a poco, nos separamos como hipnotizados. Nos tomamos un trago para refrescarnos y normalizar nuestros sentidos. Agata dijo que lo había pasado maravilloso y, antes de irse, confesó que disfrutaba mucho cuando hacía el amor con parejas novatas, principalmente cuando la mujer era tan caliente como la mía. Al quedar solos, le di las gracias por ese sueño hecho realidad y, al recordar los momentos que recién habíamos disfrutado, mi mujer y yo empezamos a acariciarnos de nuevo. Recorrí con gran delicia todo su cuerpo, dándole las caricias más tiernas y calientes. Pronto, estábamos listos para hacer el amor. Lo hicimos como salvajes hasta quedar exhaustos. Sueño y Realidad Debo empezar diciendo que me encanta hacer el sexo con mi mujer en forma amplia y variada. Cuando la conocí era un poco timorata, pero poco a poco fue cediendo a las caricias, a disfrutarlas tanto o más que yo, y a dejarse llevar por nuevas y ricas emociones.

Al mismo tiempo, le besábamos su clítoris, el cual palpitaba de la emoción. Mi mujer empezó a moverse desesperada, levantaba sus caderas y su cuerpo se arqueaba, al tiempo que emitía gemidos de satisfacción: una cadena de orgasmos le sucedían sin cesar. Mientras Agata se le deleitaba con su clítoris, yo le empecé a besar la espalda hasta llegar a su caliente culo. Le metí la legua hasta lo más hondo que pude. Sus músculos se contraían y expandían como una flor que no quería soltar su presa. Entretanto, la chica le metía dos dedos y su lengua en la vagina, de la cual brotaban jugos calientes sin cesar. En un momento dado, decidí ocuparme de Agata. Le chupé sus grandes y duros senos, tal como había aprendido. Mientras ella seguía acariciando la cuca de mi mujer, que estaba en el séptimo cielo, decidí hacerle una buena mamada, acostándome debajo de ella. Su cuca estaba caliente y jugosa y respondió con movimientos convulsos, al tiempo que emitía grititos de placer. Ya no aguantaba mi erección. Mientras ella seguía chupando la cuca de mi mujer, decidí meterle mi huevo por detrás. Apenas lo sintió, empezó a moverse rítmicamente. Yo se lo metía y se lo sacaba sin cesar. Gocé enormemente, hasta que no me pude aguantar más y tuve un orgasmo prolongado, divino, llenándola de leche por todos lados. Me levanté un momento para tomar algo y reponerme, en tanto que la chica seguía acariciándole la cuca a mi mujer. Cuando regresé, le vi sus ojos casi desorbitados por el placer que estaba recibiendo, había levantado sus piernas y tenía a la chica prisionera ente ellas.

Un par de chicas jovencitas pasan toda la tarde de domingo pegandose una juerga de sexo oral.

Un par de chicas jovencitas pasan toda la tarde de domingo pegandose una juerga de sexo oral.Al descubrirse el volcán que guardaba en su cuerpo, dio rienda libre a muchos deseos y sueños. Es una mujer bella, de color moreno encendido, pelo negro y largo, unos ojos que hablan por si solos y que me comunican ardor y deseos. Tiene unos labios carnosos y una lengua arisca, pícara, divina, con una saliva dulzona que empalaga. Sus tetas, sin ser grandes, están siempre atentas a las caricias y con una corona de pezones de color marrón oscuro, duros y extremadamente sensibles. Sus nalgas son alargadas, duras y flexibles, con un movimientos giratorio extraordinario. Su cuca es mediana, achocolatada, con un sensibilísimo clítoris duro como un mini pene. Su vagina es ardiente y cuando está a punto, su líquido es espeso y calientísimo. Atrapa mi huevo y lo quiere estrangular celestialmente. Su culito es todo calor, una brasa de delicias, que cuando recibe mi huevo lo manipula, abriéndose y contrayéndose, hasta hacerlo desmayar y sacarle toda la leche. Me gusta cuando la penetro y grita de dolor y placer al mismo tiempo y luego lo disfruta adentro de sus entrañas. En el sexo, me encanta variar de posiciones, de lugares, de tiempo y, por supuesto, de caricias y que ella disfrute al máximo. Distingo el amor del sexo, entendiendo que éste puede permitirse sus devaneos sin interferir en el otro. Uno de mis sueños era hacer el amor con dos mujeres. Era algo que me atraía enormemente. Quería algo más que una película pornográfica. Ahora bien, cómo planteárselo a mi mujer sin que ello fuese motivos de celos fue un dilema que resolví con la filosofía de la gotita china. Siempre que veíamos una película donde había una escena de dos mujeres haciendo el amor, le daba a demostrar que me excitaba mucho, lo cual era cierto. Le hacía el amor con más ardor, con más ahínco. Le comentaba que sólo una mujer podía dar las mejores caricias a otra mujer, porque conocía al detalle su cuerpo.

Lesbianas sadicas les encanta combinar el dolor con el placer

Lesbianas sadicas les encanta combinar el dolor con el placerDe nuevo, nuestras tres lenguas se fundieron en besos y besos húmedos y calientes. Yo sentía que me fundía del calor que sentía y mi huevo amenazaba con explotarse de la gran excitación que tenía. Entretanto, Agata le daba suaves masajitos en sus hombros para que el relax fuera completo. Seguimos besando a mi mujer por su lindo cuello y, poco a poco, empezamos a acariciar sus pechos. En este punto, me detuve para observar y aprender con Agata la mejor manera de acariciar esta sensible parte del cuerpo femenino. Era su especialidad, según confesó luego: primero le dimos caricias circulares con la lengua en todo sus senos, desde la base hasta casi rozar la aureola de su ya erecto pezón, despacio, con mucho tacto. Luego, le mordimos un poquito fuerte la punta de esta granada de pasión y se la acariciamos dulcemente con la punta de la lengua. Mi mujer, en un prolongado éxtasis, nos agarró nuestras cabezas, nos colmó de caricias y nos tiró del cabello. Bajé mi mano, le acaricié su clítoris, que estaba palpitante, y le introduje un dedo en su cuca: estaba calientísima y llena de sus jugos; pero Agata me hizo señas para que me refrenara. Todo a su tiempo. Seguimos deleitándonos con esos senos maravillosos que parecían volcanes a punto de explotar. Algunas veces, nuestras leguas se concentraban en uno de los pezones y parecía que fueran tres ardientes lenguas besándose. Lentamente, con los labios, le quitamos el breve biquini que apenas cubría su ardiente cuca. Al mismo tiempo, le besábamos su clítoris, el cual palpitaba de la emoción. Mi mujer empezó a moverse desesperada, levantaba sus caderas y su cuerpo se arqueaba, al tiempo que emitía gemidos de satisfacción: una cadena de orgasmos le sucedían sin cesar.

Lesbianas amateur que follan y se masturban

Lesbianas amateur que follan y se masturbanSueño y Realidad Debo empezar diciendo que me encanta hacer el sexo con mi mujer en forma amplia y variada. Cuando la conocí era un poco timorata, pero poco a poco fue cediendo a las caricias, a disfrutarlas tanto o más que yo, y a dejarse llevar por nuevas y ricas emociones. Al descubrirse el volcán que guardaba en su cuerpo, dio rienda libre a muchos deseos y sueños. Es una mujer bella, de color moreno encendido, pelo negro y largo, unos ojos que hablan por si solos y que me comunican ardor y deseos. Tiene unos labios carnosos y una lengua arisca, pícara, divina, con una saliva dulzona que empalaga. Sus tetas, sin ser grandes, están siempre atentas a las caricias y con una corona de pezones de color marrón oscuro, duros y extremadamente sensibles. Sus nalgas son alargadas, duras y flexibles, con un movimientos giratorio extraordinario. Su cuca es mediana, achocolatada, con un sensibilísimo clítoris duro como un mini pene. Su vagina es ardiente y cuando está a punto, su líquido es espeso y calientísimo. Atrapa mi huevo y lo quiere estrangular celestialmente. Su culito es todo calor, una brasa de delicias, que cuando recibe mi huevo lo manipula, abriéndose y contrayéndose, hasta hacerlo desmayar y sacarle toda la leche. Me gusta cuando la penetro y grita de dolor y placer al mismo tiempo y luego lo disfruta adentro de sus entrañas. En el sexo, me encanta variar de posiciones, de lugares, de tiempo y, por supuesto, de caricias y que ella disfrute al máximo. Distingo el amor del sexo, entendiendo que éste puede permitirse sus devaneos sin interferir en el otro. Uno de mis sueños era hacer el amor con dos mujeres. Era algo que me atraía enormemente. Quería algo más que una película pornográfica. Ahora bien, cómo planteárselo a mi mujer sin que ello fuese motivos de celos fue un dilema que resolví con la filosofía de la gotita china. Siempre que veíamos una película donde había una escena de dos mujeres haciendo el amor, le daba a demostrar que me excitaba mucho, lo cual era cierto. Le hacía el amor con más ardor, con más ahínco. Le comentaba que sólo una mujer podía dar las mejores caricias a otra mujer, porque conocía al detalle su cuerpo. Y, finalmente, le confesé que mi sueño era hacer el amor con dos chicas. Ella siempre rechazaba esta idea “loca”, pues dejaba claro que no era lesbiana. Yo insistía e insistía que una cosa no necesariamente tenía que ser lo mismo. Que ella me iba a complacer y que, de paso, iba a disfrutar. Va tanto el cántaro a la fuente que al final se rompe. Una noche, antes de regresar del trabajo, la llamé para decirle que llegaría en tanto tiempo. Me dijo que me diera prisa, pues me tenía una linda sorpresa. Cuando llegué, me dijo que había llamado a una agencia de masajistas y que dentro de poco llegaría una chica que había contratado para que hiciera el amor con nosotros y pudiera realizar mi sueño sexual. Yo no le creía, pero el sólo hecho de mencionármelo me provocó una gran erección. Quería cojérrmela ya, Pero me contuvo. A unos 15 minutos, se oyó el timbre de la puerta principal. Me dio nerviosamente que fuera a abrir .Me conseguí una chica de estatura baja, blanca, de cara bonita y con un cuerpo prometedor. A esta altura, aún no lo creía. Pensaba que era una compañera de trabajo o una parienta. Así que no dije nada, ya que la chica se limitó a saludarme cordial y decentemente..Cuando arribamos al apartamento, me quedé petrificado, la chica le dijo con una cálida sonrisa: “- Hola, soy Agata, la de la agencia”. De verdad, no lo podía creer. Ahí mismo estaban dos mujeres hermosas dispuestas a hacer realidad uno de mis más anheladas fantasías. Me invadieron los nervios. Agata se dio cuenta que ambos estábamos nerviosos. -¿ Es la primera vez que van a tener esta experiencia?- preguntó. Casi al unísono, respondemos que si. Sugirió que nos tomáremos algo para calmarnos. Serví tres whiskeys .

Preciosidades de lesbianas son unas guarras

Preciosidades de lesbianas son unas guarrasLas 10:39 marcaba el reloj despertador en la mesa de moche que estaba junto a la cama de Sandy, Elizabeth abrió los ojos y con una terrible jaqueca y una aun pero resaca dio un vistazo a su alrededor, junto a ella y completamente desnuda yacía su mejor amiga que aun descansaba en un profundo sueño, en toda la habitación había prendas tanto como de ella o Sandy regadas en el suelo o la cama, lentamente salio de la cama y comenzó a juntar su ropa, conforme se vestía recuerdos de la noche anterior llegaban a su cabeza como un torrente de dolorosa y vergonzosa información: primero su novio, ex novio remarco para ella misma en su cabeza, la había engañado con una zorra del trabajo, después había tomado todas sus cosas y desaparecido dejándola con una casa de renta que por si sola no podía mantener, después en una depresión infinita acepto salir con su amiga, después de unas copas y bailes insinuantes había terminado con ella en la cama haciendo toda clase de actos lesbicos que jamás habría hecho en sus cinco sentidos. Había pasado por una noche difícil y aun mas difícil lo que seguía, salio del departamento silenciosamente y al subir al autobús comenzó a recordar con mas detalle la alocada noche: la lengua de su amiga en su vagina, el rose sexual de sus clítoris frotándose uno al otro, sus manos acariciando las perfectas y grandes nalgas de su amiga, sus lenguas saboreando su saliva en un apasionado beso. Así empezó a darse cuenta de que estaba mojada de solo pensarlo, inmediatamente expulso la idea de su cabeza y se dijo a si misma: ¡no me gustan las mujeres! pero su vagina húmeda le decía otra cosa, su mente empezó a divagar y a imaginarse con cada una de las mujeres que conocía, pronto se mojaba más y más. Cuando llego a su casa rápidamente se metió a la ducha y toma un baño frío, con la esperanza de sacar sus locas ideas de su cerebro.
Mientras se mojaba el pelo y el torrente de agua fría acariciaba su desnudo y caliente cuerpo, poco a poco la temperatura fue descendiendo, jugo por un momento con la idea de masturbarse en honor a su deliciosa amiga pero descarto la idea en el instante, si quería arreglar sus cosas no necesitaba una relación por el momento, ni mucho menos una lesbica, así salio de la ducha envuelta solo en la toalla blanca y encontró una sorpresa en su habitación: era su ex novio.
-Hola- saludo el hombre con una sonrisa cínica en la cara.


Seguimos besando a mi mujer por su lindo cuello y, poco a poco, empezamos a acariciar sus pechos. En este punto, me detuve para observar y aprender con Agata la mejor manera de acariciar esta sensible parte del cuerpo femenino. Era su especialidad, según confesó luego: primero le dimos caricias circulares con la lengua en todo sus senos, desde la base hasta casi rozar la aureola de su ya erecto pezón, despacio, con mucho tacto. Luego, le mordimos un poquito fuerte la punta de esta granada de pasión y se la acariciamos dulcemente con la punta de la lengua. Mi mujer, en un prolongado éxtasis, nos agarró nuestras cabezas, nos colmó de caricias y nos tiró del cabello. Bajé mi mano, le acaricié su clítoris, que estaba palpitante, y le introduje un dedo en su cuca: estaba calientísima y llena de sus jugos; pero Agata me hizo señas para que me refrenara. Todo a su tiempo. Seguimos deleitándonos con esos senos maravillosos que parecían volcanes a punto de explotar. Algunas veces, nuestras leguas se concentraban en uno de los pezones y parecía que fueran tres ardientes lenguas besándose. Lentamente, con los labios, le quitamos el breve biquini que apenas cubría su ardiente cuca.

Que bien saben donde y como lamer

Que bien saben donde y como lamer
Elizabeth por el contrario es mas alta, 1,75, tiene pelo obscuro y quebrado. Una cara angelical con unas pecas que le dan una ilusión de niña, sus pechos son de igual manera medianos, perfectamente caben en la palma de tu mano y son suaves y deliciosos, un vientre muy bien formado adornado con un piercing en el ombligo, sus caderas son de igual manera grandes y sus nalgas son perfectas, al ser ella una mujer alta sus piernas son largas algo que le da una belleza irrefutable.
La lengua de Sandy recorría todos los pliegues de la vagina, subía y bajaba, entraba y salía, en momentos se concentraba en el clítoris y después en los labios. Sandy saboreaba con lujuria los fluidos de su amiga mientras que con tres dedos la penetraba y con la otra se masturbaba. Pronto ella también comenzo a gemir, lo que le daba al sexo oral un extra, las vibraciones de sus gemidos, los movimientos de vaivén de sus dedos y su lengua recorriendo el clítoris de Elizabeth le dieron una experiencia inolvidable. Así Elizabeth llego al clímax con un fuerte grito erótico, su espalda se arqueo tanto como le fue posible y sus manos se sujetaron fuertemente a la cabellera de su amiga, Sandy al darse cuenta de el orgasmo monumental que le había propiciado a su amiga, se incorporo y acerco su cuerpo a Elizabeth, ahora estando Sandy encima de ella empezó a besarla y acariciar su rostro de una manera muy tierna.
Al principio Elizabeth estaba algo exaltada por el hecho de estar besando a otra mujer, un disgusto moral le decía que estaba mal, pero sus ganas de sentir a alguien mas que no sean sus propias manos saco lo mejor de ella, o debería decir lo peor? en fin Elizabeth empezó a responder, sus manos rozaban el perfecto trasero de la pequeña mujer que ahora tenia encima de ella, acariciando delicadamente las nalgas y después pasando a tocar y estimular el ano y vagina, sus dedos entraban delicadamente en su húmeda vagina. al mismo tiempo los besos se hacían mas y mas intensos así Sandy comenzó a tomar una posición que al principio Elizabeth encontró extraña: mientras ella seguía con las piernas abiertas, Sandy también había abierto sus grandes piernas y se entrelazaron la una a otra, con los clítoris y vaginas frente a frente comenzaron cada una un vaivén de movimientos pélvicos que estimulaban de manera exquisita a ambas mujeres, así en un frenesí de movimientos Sandy llego a su clímax mientras que Elizabeth tuvo su segundo orgasmo, su corazón saltaba de su pecho y exhausta abrazo a su amiga que ahora yacía a su lado, con un tierno beso en la mejilla cayo en un profundo sueño.

Sexo sin limites entre jovencitas bien putas y calientes

Sexo sin limites entre jovencitas bien putas y calientes



Otra vez esa frase. Que pendeja hermosa que sos. Esa frase que Lorena tanto me dice. Seguro que a ella le encanta cogerme y a mí me gusta mucho que me coja. Soy para ella una alumna, como lo era esa niña para mí en ese momento.
El concha con concha fue divino, sus vellos me hacían más cosquillas que una vagina depilada. Intercambiamos flujos vaginales. Le introduje mis dedos en la boca y ella se animó a hacer lo mismo. Le mordí las tetas. Le di nalgadas. Me estaba cogiendo a esa pendeja con tantas ganas que hasta yo misma me vi sorprendida. Pensé en Lorena, la muy turra debería estar garchando con ese chico. Sentí bronca. Y mi cogida se volvió más brusca, cosa que a ella le gustó. Yo golpeaba su concha con la mía con fuerzas. Ella gemía y gritaba. Tiraba su cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y gemía. Ella ya no se movía, era solo yo la que hacía los movimientos sexuales. Yo estaba cogiendo a ella. Yo activa. Ella pasiva.
Me di cuenta que volvería a acabar. La agarré de los pelos y la obligué a que me mirara. Yo mostraba mis dientes como una perra enojada. Mi frente transpiraba y ya me costaba respirar. Fue un ejercicio aeróbico intenso. Mi corazón estaba full.
- Quiero que acabes pendeja… - le dije.
Como por obra de magia, acabamos juntas. Esta vez no fue mucho el flujo que eyaculamos. Pero si lo suficiente como para que nuestras pancitas quedaran mojadas, porque los flujos saltaron y salpicaron todo.
Permanecimos tendidas. Abrazadas. Yo estaba realmente cansada. Agotada. Así que esta es la forma en que termina Lorena cada vez que me hace el amor. Exhausta. Con razón hay días que no tiene ganas. O no se banca más de tres polvos. Me sentí más enamorada de Lorena que nunca. Pensar que esa cogida había sido por venganza hacia ella. Por despecho.
- ¿Cómo te llamás? – le pregunté a la nena.
- Sandra. ¿Vos?
- Vidal. Alejandra Vidal.

Putitas cachondas

Putitas cachondashola chicos y chicas, este es un relato que invente una noche de mi completo abrurrimiento, espero les guste y puedan comentar algo, cualquier parecido con la realidad es mera coicidencia

Su respiración iba aumentando mas y mas mientras se acercaba al orgasmo, cada ves que Sandy pasaba su lengua por los labios vaginales de Elizabeth, su espalda se arqueaba y sus músculos se tensaban, esta era la primera vez que Elizabeth tenia una experiencia lesbica y aunque en anteriores ocasiones ya le habían hecho sexo oral, nunca con tal dedicación y excelencia, sus gemidos empezaban a aumentar cada momento, tanto en frecuencia como en fuerza, sus manos tomaron la cabellera de Sandy y suavemente la jalaban, con cada beso, succión y lamida de parte de la pequeña mujer, que ahora yacía entre sus piernas, Elizabeth respondía con un pequeño jalon y un aun mas sonoro gemido.
Sandy era una joven de baja estatura, alrededor de 1.50, cabello largo, liso y castaño, tenia una nariz perfecta y le daba a su rostro un toque de superioridad que daba entender a cualquier hombre que la mirara que estaba fuera de su alcance, su cuerpo era delicioso; tenia piel café, no negra pero tampoco era aperlada, era café y suave, suave como la seda y te invita a acariciarla y besar cada rincón. Sus pechos son medianos pero muy firmes, al ser ella una mujer pequeña aparenta ser "gordita" pero no lo es, tiene un abdomen firme y perfecto y sus caderas son bastante grandes, dándole a su trasero un enorme tamaño, sus piernas al igual son grandes pero no en un mal sentido, es simplemente una mujer trofeo, digna de voltear a ver y de envidiar. el único detalle es que es lesbiana, desde pequeña siempre ha tenido un disgusto inexplicable por los hombres, pero esta historia no es de ella, talvez luego pueda contarles mas de ella pero hoy estamos aquí por Elizabeth.

Esta actitud de entrega, me excitó de nuevo y decidí ponerle mi huevo en su boca. Me lo mamó desesperada. De pronto, sin darme cuenta, estaba en medio de las dos mujeres. Ambas me estaban acariciando por todas partes. Me mamaban el huevo: primero una y luego la otra o las dos al mismo tiempo. Mi mujer se puso encima mío y me hacía un maravillosos 69, al mismo tiempo que me metían su lengua y sus dedos por mi culo. Yo, entre tanto, le chupaba con gran avidez su cuca y su culo. Luego se montó sobre mi, cabalgándome: se metió todo mi huevo en su caliente y jugosa cuca y empezó a moverse de forma sensacional, al tiempo que le acariciaba su ricos y duros pezones de las tetas. Agata, por su parte, le besaba y lamía su espalda, hasta introducirle su lengua y sus dedos en su culo, todo lo cual le produjo varios orgasmos. Pero la lengua de la chica era una culebra de placer con el culo de mi mujer y con el mío. Quería prolongar ese momento maravilloso. MI mujer estaba en un éxtasis de placer. De repente, sentí que estaba a punto de acabar y me aguanté un poco; pero sentí que soltaba toda la leche del mundo, como si viniera de mi espinazo y grité y reí de placer. Agata estaba loca de gozo y mi mujer tuvo varios orgasmos seguidos, hasta que quedó casi desmayada sobre mi. Los tres habíamos alcanzado el máximo goce. Poco a poco, nos separamos como hipnotizados. Nos tomamos un trago para refrescarnos y normalizar nuestros sentidos. Agata dijo que lo había pasado maravilloso y, antes de irse, confesó que disfrutaba mucho cuando hacía el amor con parejas novatas, principalmente cuando la mujer era tan caliente como la mía. Al quedar solos, le di las gracias por ese sueño hecho realidad y, al recordar los momentos que recién habíamos disfrutado, mi mujer y yo empezamos a acariciarnos de nuevo. Recorrí con gran delicia todo su cuerpo, dándole las caricias más tiernas y calientes. Pronto, estábamos listos para hacer el amor.

Chicas jovencitas y lesbianas besandose con la lengua

Chicas jovencitas y lesbianas besandose con la lenguaSentí mientras mi orgasmo estaba en camino que esa chica era para mí lo que yo era para Lorena. Yo era casi ocho años mayor que ella. Y a pesar de la hermosura de Lorena, esa pendeja era hermosa. Su piel era más suave que la de Lorena. Sus pechos más firmes. Su cintura más flaca. Era mucho más linda desde lo físico. Sin dudas que con el correr de los años adquiriría una experiencia tal que la convertiría en una trola profesional. Por el momento no era buena en la cama. No se movía bien y había cosas que no sabía hacer. Además de no estar con su coño depilado.
Cuando mi acabada estaba en puerta froté con fuerzas yo misma mi propio clítoris, tuve temor que ella no supiese mantener el ritmo y así impedirme llegar al clímax. Me masturbé y comencé a gemir, por alguna razón cuando me masturbo mis gemidos son con la letra O, y no con la A como cuando me penetran o me hacen sexo oral. Mi vagina latió. Mis piernas se entumecieron. Y un enorme y jugoso squirt bañó la linda e inocente carita de mi chica, quien no se esperaba semejante acabada en su cara. Vi como trató de correr la cara, pero era demasiado tarde. Su rostro estaba empapado de mis jugos.
No le di tiempo a nada. Me tiré sobre ella y comencé a besarla. Sin dejarla reaccionar metí tres dedos en su concha. Lo hice con fuerza. Ella gritó y yo supuse que me había excedido, disminuí la fuerza de mis movimientos. Le dije que me metiera los dedos ella a mí también, que nos haríamos una buena paja mutuamente antes de hacer el terrible y tan excitante concha con concha.
- ¿Te habían cogido así alguna vez? – pregunté en medio del acto sexual.
- No… Me encanta…No pares.
- Que pendeja hermosa que sos…

Les pone cachondas follar filmandose con su webcam

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Yo le sonreí y lentamente me quité la bombacha. Le tomé y la quité del sillón para que me dejara a mí en su lugar. Abrí mis piernas y dejé mi vulva a su total disposición. Ella se puso en cuclillas y comenzó a lamer. Al principio lo hacía con timidez, lento y pausado. Yo tuve que fingir un par de gemidos para que ella creyera que me estaba gustando y así darle la confianza suficiente para que se soltara. Mi plan resultó, de inmediato estaba chupándome la concha casi como una experta, salvo porque cada tanto me raspaba con sus dientes, cosa que me producía un terrible dolor.
- Meteme los dedos – le ordené. Ella obedeció.
Mi vagina estaba casi depilada en su totalidad. Un pequeño triangulito era el único vello que poseía. Elevé mis piernas y tiré la cintura hacía arriba, para que mi culo estuviera cómodo. Movía mi pelvis al ritmo de sus lengüetazos, y cada tanto mis movimientos eran bruscos, con la intención que su lengua quedara en mi ano. Me di cuenta que ella nunca había lamido un culo. No tuve más opción que pedírselo.
- Chupame el culo – dije. Ella obedeció.
La escena se repitió, ella lamiendo el orificio de mi ano mientras metía y sacaba sus dedos. Yo gimiendo como una yegua recostada en el sillón no eran fría a la hora de hablar.
- Sí, chupá nena, chupa…
- Que pendeja hermosa que sos…
- No pares, dale, no pares…

Estas dos jovencitas son amantes lesbianas

Estas dos jovencitas son amantes lesbianas- Chupame la concha – dijo entre susurros mientras continuaba su movimiento pélvico.
Yo accedí. Bajé con suavidad la bombacha, ella elevó la cola de la sábana para facilitarme las cosas, levantó las piernas y la tela se deslizó sin problemas por sus formadas y suaves piernas. Allí estaba a mi total disposición su vagina, toda mojada y levemente abierta. Sus vellos estaban humedecidos por los flujos que había estado despidiendo desde el pub, no la tenía depilada. Mi excitación incrementó, me iba a comer una concha peludita, hacía tiempo que no lamía una vagina con vello, la de Lorena siempre está depilada a cero, ni un pelito.
Acerqué mi cara a su vagina. Ya a unos pocos centímetros se podía olfatear el aroma que sus jugos pegados a sus vellos regalaban. Su concha estaba tan mojada que no fue difícil introducir un dedo a la vez que separaba sus labios para descubrir el botón de su clítoris, inflamado y duro. Ella gimió, y por mi mano cayó un hilo de flujo, la muy perra se estaba chorreando sobre mí. Lamí su tajo aun con el dedo dentro. Ella se estremeció. Volví a lamer varias veces de la misma forma que una perra bebé agua, eso me lo dio la experiencia, lamer una vagina así hace acabar hasta a una muerta. Ella se retorcía de placer en el sillón, la sábana que lo cubría ya estaba totalmente destendida. Ella suspiraba y jadeaba.
- Mmmm…. Aaahhhh…..ssshheee – intentaba decir la palabra SI, pero su timidez no le permitía hablar en la cama, aun era inexperta. Se atrevía hasta cierto punto, pero luego regulaba, tanto las palabras como su pronunciación – Ashhee…mmami, assii – se podía interpretar de sus jadeos.
Luego de unos minutos me dediqué a trabajar su clítoris. Cada tanto me retiraba para observar su cara. Ojos cerrados. Con el mentón tirado hacia arriba. Pómulos erguidos. Estaba disfrutando. Cuando movía mi dedo en su interior se mordía los labios inferiores de su boca, y lanzaba un gemido. Levanté sus piernas y las doblé. El círculo estrecho y arrugado de su ano quedó a disposición de mi lengua, que le regaló la mejor lamida y chupada de culo que le darían en su vida. No contuvo su calentura y me dijo fuerte y claro que le encantaba, que no me detuviera.
Lamía su culo y masturbaba su concha con dos de mis dedos, los metía y los sacaba, mientras que con el dedo gordo acariciaba su clítoris. Al cabo de unos minutos de esa situación ella arqueó su espalda, sus piernas temblaron, gritó, un chorro de flujo saltó sobre mi cara. Ella de inmediato se tapó la cara con ambas manos de vergüenza.
- Ay, perdón… - dijo en voz bajita.

Jovencitas lesbianas en sexo casero

Jovencitas lesbianas en sexo caseroAbrir la boca. Beso. Lengüetazo. Beso. Cerrar la boca. Abrir la boca. Beso. Lengüetazo. Beso. Cerrar la boca. Era la mejor transa de mi vida.
Nos separamos. El contorno de sus labios brillaba dado que mi saliva estaba allí. Mi boca se vería igual. Le dije que yo tenía casa, que si así lo quería podíamos ir a intimar allí. En realidad no utilicé la palabra intimar.
- ¿Vamos a coger a mi casa? – le propuse.
Ella me dio un pico, me tomó por la mano y me llevó a la calle. Lo tomé como un sí.
Nos deteníamos en cada esquina a transar. Al estar solas en la calle y de noche no nos rescatábamos tanto como en el pub. Yo la abrazaba por la cintura y sujetaba sus glúteos con fuerza. Ella tocaba mis pechos. Yo metía mi mano por debajo de la pollera de su vestido y acariciaba la bombacha que ya estaba muy mojada.
Llegamos a mi casa. Antes de cerrar la puerta con llave ella ya se había quitado el vestido. Sus piernas eran perfectas, las alabé. Me dijo que siempre sale a patinar. Sus muslos eran grandes, redondos, perfectos. Giró media vuelta. Su cola era pequeña, pero redonda y parada. Bien firme, también producto del patín. Su cintura era delgada, creo que menor a los sesenta de la televisión. Y más arriba sus pechos, dos melones redondos, grandes, duros, firmes, con pezones que exigían salir del corpiño negro, que hacía juego con una bombacha negra y con puntillas.
Yo me desvestí con velocidad hasta quedar en su misma situación. En ropa interior. Me abalancé sobre ella, tumbándola al sillón, quedando encima de ella. Besé su cuello hasta dejarle varios chupones. Descendí hasta sus tetas, hermosas tetas. Desprendí el corpiño. Allí quedaron mirándome fijo sus pezones. Palitos parados perfectos de carne, rodeados de una sexy aureola rosada. Lamí la carne de esos pechos, su piel era suave. Los mordía, los pellizcaba, con mi dedo índice golpeaba sus pezones, se los chupé. Ella lanzó su primer gemido. Un sonido suave, excitante, agudo que consiguió que tuviera un pequeño orgasmo, esa pendeja me había hecho acabar sin necesidad de tocarme.
Continué mi descenso. Lamí su panza chata. Jugué con mi lengua en su ombligo. Ella rió y me dijo que no, que me detuviera, que eso le daba muchas cosquillas. Besé esa parte tan incitante que está entre el ombligo y el elástico de la bombacha, mientras lo hacía cada una de mis manos apretaba con fuerzas sus tetas. Su respiración ya era más apresurada, y movía su cadera elevando la pelvis en señal de su excitación. Trató de acariciarse la vagina, pero yo la detuve. Quería hacerla esperar, que suplicara.
Finalmente me lo pidió.

Estas dos lesbianas tienen la amistad como un concepto muy relativo

Estas dos lesbianas tienen la amistad como un concepto muy relativoElla estaba tomando un trago. Me convidó. Me habló de bandas que yo ni conocía. Me dijo que le gustaban las poesías. Me dijo que sus amigas habían salido con ella, pero que se fueron con dos chicos que tenían drogas, y que a ella no le gustan las drogas, y que era muy afortunada por haberse topado conmigo. Era bastante aniñada, demasiado hasta para mí. Pero era hermosa. El solo pensar en que me comería ese caramelito me excitaba tanto que podía sentir los labios de mi vagina abrirse entre las telas de la bombacha.
- ¿Y sos bisexual abierta? ¿O una parte la guardás para la intimidad? – consulté.
- Si, está todo bien, ya sabe todo el mundo de mí, ¿por qué?
- No, por nada, digo… ¿da para una transa acá en público?
- Sí, todo bien…
La abracé por el cuello. Acaricié su nuca. Mis labios se posaron sobre los de ella. Estaban dulce producto del gancia que estábamos tomando. Nos besamos solo con los labios por un instante, y luego de unos segundos, como si fuésemos novias, nos separamos, nos miramos y sonreímos. Ella reposó su cabeza en mi hombro. Yo abracé su cintura y me di cuenta que era mucho más flaca de lo que aparentaba, ese vestido dark no la favorecía. Al cabo de unos minutos de silencio comenzamos nuevamente con los besos, esta vez utilizamos nuestras lenguas, yo fui la primera en buscar su carne viva con la mía. La introduje en su boca, su lengua estaba reposando, la tomé por sorpresa, ella la movió hacia arriba, lamiendo mi lengua, humedeciéndola más. Era besos tranquilos. Abríamos la boca produciendo fricción con nuestros labios, dejando nuestras lenguas indefensas para que se choquen. Era un lengüetazo suave, acariciando todo el cuerpo de la lengua. Cada lengüetazo era un hilo de flujo nuevo que mi vagina despedía. La transa tenía un lindo ritmo, quien lo estuviese viendo de afuera pensaría que estábamos tratando de comernos.

Hermosas jovencitas lesbianas para que disfrutes en unas muy buenas fotos lesbicas

Hermosas jovencitas lesbianas para que disfrutes en unas muy buenas fotos lesbicas- Voy a salir con un chico – me dijo Lorena.
- No quiero que salgas con un chico. Sos mía…
Nuestra relación es bastante abierta en ese sentido. Las dos somos mujeres, y nuestro pacto es que podemos salir con chicos, no consideramos una relación con el sexo masculino como una infidelidad. Tenemos prohibido salir con otras mujeres. Pero esa noche me puse demasiado celosa. Le dije que no, que no quería que salga, que se tenía que quedar conmigo, hacerme al amor a mí y solo a mí. Por supuesto no me escuchó y se fue.
Yo quedé solita en mi casa. Me dediqué a tomar fernet con coca. Al rato ya estaba ebria hablando pavadas con los chicos del chat. Que la amo, que la odio, que como fue capaz de hacerme esto, que mejor la llamo y le pido perdón. Marque el número de su celular. Apagado. Esta debe estar cogiendo ya. Me enojé.
Salí a la calle con la intención de ir al pub de siempre y levantarme cualquier cosa. Tenía ganas de cogerme cualquier cosa con patas, si respiraba mejor.
En el lugar se vislumbraban almas solitarias, como yo, con ganas de un polvito y nada más. Los chicos eran todos punk, no me gustaron. Dediqué mis miradas a las chicas. Todas menores que yo. La más grande del lugar debería tener veinte años, yo tenía veintitrés. No tenía ganas de comenzar un parloteo de levante. Me acercaba al oído de alguna de las chicas y le consultaba si era lesbiana.
- Hola linda. ¿Sos lesbiana?
- Andá a cagar boluda.
- Hola. ¿Te gustan las chicas?
- Matate estúpida.
Hasta que llegué a ella. Una niña de unos dieciocho añitos. Rubia de pelo corto, con un vestido dark negro. Sus ojos maquillados también de negro. Blanca. Su piel muy blanca. Era más bajita que yo, supuse que aun le faltaría crecer un poco. Poseía una bella silueta, sus pechos eran grandes y firmes. Me acerqué.
- Hola, ¿sos lesbiana?
- No, soy bisexual, ¿vos?
- También.
- Sos muy linda – le dije.

Video de una pareja de jovencitas lesbianas jugando con un consolador ...

Video de una pareja de jovencitas lesbianas jugando con un consolador ...


Yo ya me habia enterado que hacia un tiempo ella y otra chica mas, se habian chupado las tetas entre ellas y tranzado. asi que le pegunte si le gustaban las chicas, porque la verdad me enamore de ella, queria estar de novia, queria tener sexo con ella todos los dias, yo tenia 14 pero mi cuerpo pedia cosas nuevas.
su reaccion fue malisima. dejamos de hablar, nos peleamos por varias pelotudeces y nunca pude chuparle esas terribles tetas. hace poco hubo un reencuentro y ella estuvo pero yo colgue y no fui. lo ultimo que se de ella es que esta mas flaca, sigue teniendo ese lomo y esta de novia con un guachin.
la puta madre, debe coger como la mas puta y yo quieroo
aunque aprendi que en la vida todo llega, estoy segura que en alguna ocacion se va a dar y estoy dispuesta a dar detalles..

Amantes discretas

Amantes discretasLlego la hora de acostarse y casualmente estaba al lado de ella. estabamos charlando despacito creo y muy juntas, se podia sentir la respiracion y el calor que emanaba la situacion. en un momento yo empiezo a pasar mi mano por su pansita y se la empiezo a mimar depsacito. no hablabamos mas, solo nos dejamos llevar por el momento. yo seguia mimandola y empiezo a subir mi mano, la pase por debajo de su remerita y senti su corpiño. todo esto lo hacia muy lentamente o es que mi mente sintio que pasaron horas, porque nunca me habia calentado tanto en mi vida. sentia como mi conchita se iba mojando y mis pesones estaban super parados, era increible tocar por fin a una chica. yo queria tirame encima de ella y tocarla toda y darle besos por todo el cuerpo por tod as sus enormes y firmes tetas.
fue asi como pase mi mano por debajo de su corpiño y sus pesones duros, mas su respiracion fuerte me hacian entender que la exitacion era mutua. no pare de tocarselas y masajearselas durante una hora creo. era un franeleo que cuando lo pienso me vuelvo loca. las demas chicas estaban durmiendo al lado pero no importaba NADA.
yo queria que ella tambien me toque asi que agarraba su mano y se la puse adentro de mi corpiño, me las toco un ratito pero no se animo mucho. realmente queria comermela entera y en un momento..
una de las chicas grita "estana tranzando nooo!!!" y nos hacemos las pelotudas y decimos nonon!
le digo vamos al baño, yo solo queria tenerla para mi sola y aprovecharme de todo su cuerpo. asi que fuimos, ntramos y nos quedamos paradas dos minutos, no paso nada MUY lamentablemente y ella se fue a acostar.
yo me quede ahi unos minutos extremadamente exitada por mi nueva experiencia lesbica y despues me di cuenta que no habia solucion, no ibamos a estar.
esa noche fue una de las mas exitantes de mi vida, ninguna hasta hoy se puede comparar. fueron unos simples mimos en sus tetas de nena que me hicieron darme cuenta que me encantaban las minas. y me quede re manija despues de eso!
concluyó el pijama party y por msn le pregunte que onda porque estaba re cortada.

Lesbianas tocandose y metiendose dildo

Lesbianas tocandose y metiendose dildobueno, les hago una pequeña reseña historica de mi vida.
soy de estatura media, tengo las carnes bien puestas con mis 110 de tetas una cinturita chiquita que convina babaro con mi cola de 100. pelo cahoba a veces fuego, mirada sugestiva y un lenguaje corporal sexual a flor de piel.
desde que naci, el sexo o lo relacionado a eso siempre fue un tema interesante y muy normal en mi.
yo era (y soy) la de los comentarios crudos y sexuales o "desuvicados", era la que le tocaba el culo a todos los pibes de la division o la que decia lo que nadie queria decir respecto a estar caliente etc.. nunca tuve pelos en la legua, me emepece a tocar a los 10 (aunque ya desde chiquita siempre mi mama me decia "sacate la mano de la chuchita" jaja) era un iman!

mis primeros recuerdos lesbicos surjen en la primaria, yo corria a mi amiguitas y les tocaba el culo, era un juego sin nombre porque en ese momento no sabiamos lo que era ser "lesbiana" o esas cosas y tampoco era con la intencion, solo nos divertiamos. Me acuerdo que en la calle le miraba la cola y las tetas a las mujeres, o derrepente era la unica en admitir que tal mina o tal modelo era linda o no. yo no sentia que estaba mal, me salia asi.

Colegialas, lesbianas, teens, jovencita, jovencita

Colegialas, lesbianas, teens, jovencita, jovencitaElla se quede penando, y después de unos 40 minutos decidimos regresar a mi casa, durante la noche cuando estábamos acostados en mi cama (ya que es normal que duerma con migo), rápido se acostó a dormir, lo cual se me hizo raro ya que apenas eran las 24hrs. Entonces yo también me acosté frente a ella ya que no me gusta darle la espalda… como a las 3am el movimiento de la cama me despertó.

EC – ¿Que pasa?
Anna –Te desperté, lo siento –En la oscuridad note que se estaba masturbando
EC –Tranquila es algo normal lo que haces, así que no te apenes
Anna – ¿Que crees que estoy asiendo?
EC –Pues te masturbas –Anna me tomo la mano y se sentían sus dedos húmedos además que su respiración era agitada
Anna –Me descubriste, espero no te moleste
EC –Claro que no, tranquila, ahora solo recompénsame –Yo se lo dije en broma, y ella lo noto, ya que empezó a reírse

Cuando dejo de reír, se acomodo, y me abrazo, aun se oía su respiración agitada, y de pronto sentí su mano tocando mi miembro, oí como se reía, de pronto me dio un beso, y se quito la blusa, la panty ya se la había quitado, así que no era necesario, luego ella me quito mi short, y empezó a acariciarme los huevos, prendí una pequeña lámpara cerca de mi cama, sonrió y empezó a mamarmela, lo hacia como toda una experta, yo me deje llevar, le toque sus pechos y la bese, pero no se dejo lamer ni hacer nada en la vagina, yo respete su decisión, cuando estaba a punto de correrme, ella lo hizo con más fuerza y genero mas presión, cuñado me corrí se tomo toda mi leche, y se acostó sobre mi, después se quedo dormida y luego icé eso yo, podía sentir sus pechos tan suaves y fue algo genial…

Adelanto... Oye por que estas con esa mujer? ... Eres lesbiana? ... sera emosionante esperenlo

Lindas jovencitas lesbianas

Lindas jovencitas lesbianasFue en el club, cuando todas entrabamos en la adolescencia tipo 13, 14, 15 años que de a poco empezaron a admitir una a una que les gustaban las minas. primero fueron dos amigas que emepzarona salir de novias, despues una se habia chapado a otra. y en una fiestita en la casa de uno de los chicos del club, yo con mi primer borrachera muy descontrolada termine chapandome a una de las chicas delante de todos. imaginense, wow! era LA revelacion. jaja
seguimos viendonos todas en el club los findes y empezó a juntarse una piba mas chica que nosotras.
una pendeja chetita, histerica, tenia creo 12/13 años pero esas tetas sumaban 90 niamm. con sus piernas bien duritas por atletismo y su personalidad de turra y mentirosa que empezo a mostrar me empezaron a pasar cosas hot por la cabeza la verdad.
Una noche, hicimos un pijama party, todas felices bailando boludeando, yo ya habia emepzado a tener muy buena onda con ella y ya habia ido a su casa un par de veces. no tengo idea como fue que las chicas ya sabian que habia onda con ella y nos gritaban "tranzen! tranzen!" pero obvio que no iba a pasar.

Jovencitas webcam, jovencitas en directo

Jovencitas webcam, jovencitas en directoEC –Oye, note algo
Anna – ¿Y qué notaste?
EC –Que me quieres atraer, ya que no traes brasier –Ella se puso roja
Anna –Bueno lo que pasa es que traía mucho calor, además, como era una playera lo que traigo no pensé que se notara, además mi pecho no es muy grande, así que solo los fijados lo notarían –Me dio un golpecito en el brazo, demostrando que no estaba enojada y que jugaba.
EC –Bueno la verdad, el tamaño es muy bonito
Anna –Pues es pequeño y no necesito traerlo, así luce bien
EC –Bueno es verdad, pero creo que es hermoso tu pecho

Seguimos caminando, en ese momento me abrazo del brazo y recostó su cabeza en mi hombro, yo estaba un poco apenado, ya que en su cara paresia tener vergüenza por lo que había dicho, cuando llegamos a la plaza, nos sentamos en una banca para estar un rato ahí y pues platicar, pero ella estaba muy seria y creía que era mi culpa, todo estaba así, hasta que decidió hablar.

Anna – ¿Es normal que a una chica le guste?
EC – ¿Por qué la pregunta?
Anna –Pues una chica dije que le gustaba, pero no se que hacer
EC –Pues creo que no deberías hacer lo que no quieres hacer

Jovencitas Amateur Follando

Jovencitas Amateur FollandoMe meto uno suavecito lo saco y lo meto lo saco y lo meto mientras me chupo un pezón, me paso a lamer mi otro pezón y ya me estoy metiendo dos dedos me los saco y la humedad de mi panocha me la unto en los pezones y eso me pone calientísima, me chupo los pezones húmedos y me meto los dedos otra vez, me los saco y me los meto en la boca y así si puedo probar mi sabor lo que me hace mujer ese sabor a vagina delicioso más que el semen, el sabor de mi vagina es insuperable, ya muy excitada comienzo a meterme tres dedos en la vagina así ocupo mi mano derecha mientras mi otra mano quiere entrar al juego y comienza a juguetear con mis nalgas y disimuladamente me mete un dedo en el culo, así me imagino una doble penetración, después de un rato mis dedos dentro no son suficiente así que comienzo a moverme yo misma a relajar mi cadera y moverla, mis manos ahora son más fuertes y quiero partirme la vagina y el culo con mis manos y me doy durísimo yo misma, me nalgueo y me escupo las tetas me jalo los pezones y me aruño los muslos y los brazos me muerdo los hombros y mi misma humedad vaginal la pongo en mi ya excitado clítoris y comienzo a masturbar mi clítoris hasta que estallo en un delicioso orgasmo, que seguro, asusto a la santurrona de la vecina…. Uf!!! Me masturbe escribiendo esto, me excita mucho recordar cómo me masturbo mas cuando todo empieza mirando una escena lésbica en una película.
Al anochecer llega mi hombre dispuesto a satisfacer sus necesidades varoniles y yo dispuesta a ser una perra en la cama…
Ojala y le haya gustado saber un poco de mi, tal vez pronto me acueste con una chica y les cuente que me pareció o tal vez haga un trió, pero jamás les voy a contar de cuando lo hago con mi pareja, no les va a gustar tanto como esto, también me da miedo de que él tal vez lo lea y me golpee, y cómo? dirá usted que se vaya a enterar, muy fácil me llamo Cindy y como yo no hay dos en la cama…
Chao!!!

Fotos jovencitas amateur

Fotos jovencitas amateurHago el amor casi que a diario practico cuanta pose hay me encanta el 69, me gusta estar de 4 patas y que me la metan por el culo mientras me nalguean bien fuerte; aunque el estar de 4 patas y que te penetren la vagina… Huy Dios! Es delicioso!!!!
Me encanta la pornografía antes de juntarme con mi pareja nunca había visto una película porno, mi pareja me introdujo a ese maravilloso mundo… Pero aquí es donde tengo un pequeño secreto que a el no le confesado, no soy lesbiana, pero me encanta verlas, cuando se besan y suenan esos besos tan ticos como se tocan las tetas y se jalan los pezones, como delicadamente se acarician la cara mientras un beso apasionado se dan, ver como una chica acaricia el cuerpo de otra como le muerde la espalda, como pasan sus manos a través de su vagina como se chupan los deditos de los pies, cuando juntas sus vaginas y se las restriegan la una a la otra, cuando se escupen, no se las mujeres son lindas las tetas me encantan y los culos grandes, por eso en ocasiones me imagino que yo soy una de esas actrices porno y que lo hago con otra chica, no es un interés real es como una fantasía erótica, ya que no me desvive pero me encanta ver el sexo lésbico.
Cuando mi pareja sale al trabajo, yo me quedo viendo pornografía, obvio veo las lesbianas y a veces las heterosexuales los tríos o las orgias, pero en este caso les voy a hablar de cuando veo lesbianas, en ocasiones cuando pongo una peli porno ya estoy completamente desnuda, en otras solo tengo mi tanguita o estoy en lencería.
Cuando empiezo masturbarme me paso las manos por mi boca y ensalivo mis dedos con mi lengua me paso las manos por el cuello acaricio mis brazos, coloco mis manos sobre mis pechos y hago movimientos circulares hasta poner duros mis pezones los cuales toco y estiro, cuando ya tengo mis pezones bien duros me los pongo en la boca, mis tetas me las puedo mamar sola, ojala así fuera con mi panocha pero no llego… Me chupo mis dos pezones al mismo tiempo y con una manita me toco una teta y con la otra me toco las nalgas luego con ambas manos me toco mis nalgas acaricio mi culo con mis dedos, me acaricio los muslos bajo a mis tobillos y desde mis dedos de los pies me comienzo a acariciar con las yemas de los dedos hasta llegar a mi afeitada vagina con una manita me toco la vagina y con la otra las tetas, en ocasiones me toco la vagina con la mano derecha y con la izquierda me acaricio el culo, ya en estos momentos no estoy viendo la porno porque ya tengo mis ojitos cerrados y mis dedos apunto de metérmelos en la vagina.

Jovencitas lesbianas chupando coños

Jovencitas lesbianas chupando coños

Desde esa vez me cuenta sus cosas como “que ya le ha agarrado la verga
a su novio”, “que ya le sale algo blanco del pene a su chavo”,
etc, etc según ella sigue siendo virgen, pero con tanta pinche cachondes
que aprendió de mi lo dudo, para mi que ya dejo que se la cojiera su
novio.



Como sea, yo sigo masturbándome deliciosamente pues por el momento no
tengo novio, sigo usando pepinos, zanahorias, y próximamente me comprare
un consolador que me acabe de desvirgar el culo, pero esa es otra historia...

Invitamos a estas jovencitas lesbianas a nuestra casa de verano en donde las pusimos a follar en nuestro jacuzzi

Invitamos a estas jovencitas lesbianas a nuestra casa de verano en donde las pusimos a follar en nuestro jacuzziBuenas mi nombre es Cindy y voy a relatarles algo sobre mí. Bueno soy morena, cabello negro rizado, mido apenas 1.63 mts, tengo los pechos grandes pezones color café, una buena vagina, que siempre llevo afeitada no me gustan los pelos, no tengo muchas nalgas, pero lo gordito de mis labios vaginales y lo grueso de mis piernas lo compensan, vivo en unión libre y tengo un niño y yo tengo 21 años.
Soy sexualmente una maquina por no decir ninfómana, no soy una zorra que se acuesta con cualquiera o con el que sea, mi pareja y yo culiamos por todo lado en la casa, tenemos toda la casa marcada con su leche y con mis gemidos, en cuanto al sexo todo me encanta, me fascina que me pasen la lengua por los pezones y me los estiren o me los muerdan, me encanta que me laman el culo y me chupen la vagina, que me metan los dedos en la panocha y el culo, me gusta también mientras tengo sexo llamar la cosas por su nombre vulgar por ejemplo cuando quiero que me laman la vagina solo digo chúpame la panocha, o chúpame la Pepa al igual con mis pechos les digo páseme la lengua por las tetas, métame los dedos en el culo, al pene le digo, picha, verga, pinga y a los testículos simplemente los huevos y al tener relaciones le digo culiar, coger, follar, echarnos un polvo o pisar al semen le digo leche, crema o el sobo.
En lo personal me encanta chuparle la pinga a mi pareja, puedo pasar largos ratos mamándosela y sobándosela, se me pueden regar en la cara o en la boca la leche me la trago toda me encanta el sabor, además también me gusta que se me rieguen en las tetas, inclusive me encanta tener la leche en la boca y escupírmela en las tetas y embarrármela toda, la verdad amo el semen se me pueden regar en cualquier parte del cuerpo que lo calientico del semen lo disfruto y me lo unto. Cuando estuve embarazada y en tiempo de lactancia, me encantaba poner la leche de mis tetas en la pinga de mi pareja y chuparla el dulce de la leche materna y un buen pene son deliciosos, lástima que mi leche se seco porque me encantaba mamarme los pezones y sacarme la leche o que mi pareja me sacara la lechita y me la pasara con un beso… Cuando me acuerdo se me humedece la vagina…

Lesbianas lamiéndose con todo, muy excitante

Lesbianas lamiéndose con todo, muy excitanteLa abrase fuertemente y la bese en la boca un largo rato.
Cuando nuestro beso termino hablamos sobre lo que paso y que sentimos, a ella le gusto decirme cosas sucias, le gusto que le pegara nalgadas y le gusto cuando me abofeteo, yo le dije que me gusto como me hablaba, como gimió, como me chupo y me toco; ella me pregunto que si yo era así en la cama con su papa y le dije que si –yo me entrego al amor y la pación, lo que hice lo hice porque me gusta, Dani tu me gustas eres una linda mujer y cualquier madre le gustaría tener una hija abierta sexualmente sin que se cohíba al amor solo porque somos madre e hija, nuestro amor es puro y sano las dos nos amamos y nos entregamos a nuestros impulsos. Ella me abraso y me dijo –¿Soy virgen todavía?- yo la mire y le dije –No si de tener relaciones sexuales se trata porque ya hicimos el amor, pero hablando de himen si porque no quise romperlo, se que no eres lesbiana y que un día te casaras y tendrás hijos, y voy a dejarle a un hombre el honor de romper tu himen y espero que sea en tu noche de bodas amor. –¿Pero si yo quiero entregarte mi virginidad mami?- me dijo –no tomes decisiones a la ligera Dani, mejor dejemos que el tiempo lo diga- le respondí –¿cuando va volver papi? Cuando el vuelva no vamos a volver a estar juntas?, me dijo Daniela, -no se aun no arreglamos nuestros problemas, pero por otro lado por supuesto que vamos a volver a estar juntas siempre y cuando tú quieras, pero esto que paso no se creo que sería mejor que se lo contáramos a tu papa ¿no crees?- le respondí –no mami no!- me dijo –yo no quiero, luego el va a querer tener sexo conmigo o que hagamos un trió y yo no quiero yo solo quiero contigo por favor mami-, Esta bien- le dije y cerré my promesa besándola en los labios.
Desde entonces mi hija Daniela y yo tenemos relaciones, ella perdió la virginidad conmigo, pero eso será otro relato, se caso con un buen muchacho y a veces he querido ofrecerle un trió porque su marido según me cuenta ella es un chico bien dotado, además de guapo, pero yo respeto y no me quiero meter en su vida sexual aunque me muera de la tentación, yo volví con el papa de Daniela 3 meses después de que yo y ella tuvimos nuestra primera relación, nunca ha sabido nada al respecto, lo único que el me dice es –¿qué raro porque Daniela nunca quiere irse a la casa con el marido y cada que viene quiere está contigo en su cuarto?-
Ja, ja, ja, ja, si supiera el pobre!

Somos chicas estudiantes de 18 años dispuestas a complacerte en lo que desees

Somos chicas estudiantes de 18 años dispuestas a complacerte en lo que deseesY como no me iba a acordar de Marina Beldenti. Cuantas pajas le habré dedicado durante la secundaria. Era “La” pendeja linda y popular del aula a la que todos se querían garchar. Obviamente, dada mi condición de nerd, jamas tuve oportunidad de hacer algo con ella.

- Obvio. Como no me voy a acordar! La verdad que no te reconoci, pero estas re bien. No pensé que podías ponerte mas linda de lo que eras en la secundaria.- le dije a modo de piropo
-Ayyy .. gracias.. que galán!.- dijo sonriendo mientras se acercaba y se metía del lado del mostrador para darme un beso en la mejilla
-Así que madre soltera? Respeto mucho eso. Muy bien.- dije yo bastante sonrojado por la inesperada muestra de afecto
-Ufff. Ni me digas. Dieguito es mi vida. Lo que mas quiero en el mundo. Pero el padre, un hijo de puta. Me dejo embaraza y se rajo. Así que somos nosotros dos nada mas.- me contó con un sincero tono melancólico, evidentemente era algo que la había hecho sufrir mucho.
-Que bajón. Pero se los ve bien. La verdad que me gustaría poder hacer algo para venderte ese Furby.-

Mientras terminaba de decir eso, veo que Marina mueve la cabeza para ver por encima de mi hombro. En ese momento me acorde que había estado mirando Poringa y deje la pagina abierta en un post sobre 3 negros que se empernaban a una rubia por todos los agujeros. Me puse rojo como un tomate.

-mmmm.. veo que no la pasas mal aca.- me dijo con tono picaron. Yo no sabia donde meterme.
-Ah sisi.. que se yo.-
-Asi que te gustan las rubias?- me preguntó mientras se agarraba el pelo con las dos manos y luego lo dejaba caer.
-Me gustan las chicas lindas. No tengo un gusto en particular.- dije, casi tartamudeando
-A mi me encantaría que me cojan 3 negros como en esas fotos que estabas viendo. Sabes... desde que soy mama no me dan una verdadera buena cogida.-

Jovenes colegialas lesbianas

Jovenes colegialas lesbianasEra una “pijamada” eran como las 2 de la mañana y estábamos risa y risa, burlándonos de todo mundo y contando chistes, y pues como éramos puras mujeres de confianza pues salió el tema de “los hombres”, como todos saben cuando estamos entre mujeres no hacemos otra cosas mas que
hablar de vergas (aunque nos vean tan seriecitas), así que empezamos a
preguntar que quien había visto “una”o que quien “había
tocado una”y todo esto me empezó a poner a mil... Para empezar en el cuarto de mi prima solo hay dos camas individuales, por
lo que la de 21 se quedo en una y su hermana la de 19 en la otra y las otras
3 primas nos quedamos en el suelo en una colchoneta matrimonial.



Pasada la platica eran como las 3 la mañana y mis primas ya se habían
dormido, entonces como no quise quedarme con las ganas por lo de la platica
de “penes” y chicos entonces entre en acción y comencé a
masturbarme.



Como a veces soy medio escandalyo me detuve y opte por irme a la sala pues
me sentía extraña haciéndolo en el cuarto donde estaban
todas mis primas, entonces ya estando en el sillón empecé de
nuevo a masturbarme en círculos, me apretaba el clítoris, arriba,
abajo me metía el dedo, chupaba mis jugos de mis dedos, baja la diminuta
piel del clítoris, aumentaba la velocidad... hasta que me vine delicioso,
pero sentía que algo me faltaba por lo que sin pensarlo fui a la cocina,
tome un pepino y le coloque un condón (han de saber que siempre, siempre
cargo mínimo un condón) comencé a meterme suavemente
el pepino pero creo que el pepino estaba 2 veces mas grande que una verga
de verdad, por lo que me dolía pero esto me excitaba aun mas, cuando
por fin entro todo lo deje ahí y comencé a frotar de nuevo
mi clítoris rápidamente, el cual al asomarme estaba todo parado,
duro y moradito, mi clítoris es pequeño mide casi un centímetro
cuando esta erecto así que se veía precioso y para acabarme
de excitar, fui por un hielo a la cocina y mmmmm lo coloque en la puntita
de mi caliente e hinchado clítoris y sentí como una electricidad
recorría mi cuerpo, lo retire para que no me adormeciera el clítoris
(pues si dejo mucho tiempo el hielo actúa como anestésico)
entonces continué frotando mi clítoris y como el dolor me excita
mucho saque el pepino de mi vagina y ZAZ que lo meto otra vez de un putazo
para producirme dolor, mismo que hizo que me viniera delicioso, entonces
vuelvo a asomarme a ver mi clítoris para ver como se contrae a la
hora del orgasmo y después de eso lo dejo descansar como por 10 minutos
y vuelvo a comenzar.

Besos lesbicos & Jovencitas & Lesbianas

Besos lesbicos & Jovencitas & LesbianasDespués de un rato le dije –Dani preciosa mírame aquí- puse mi dedo en mi clítoris húmedo por la saliva de mi hija y le dije –chupa aquí y no pares mi amor no pares- Dani comenzó a chuparme el clítoris, mi intención era tener un orgasmo yo me retorcía del placer hasta que pasados unos minutos –Dani, Dani, Dani, si, si, siiiii,! Ah, ah, ah, ah, ah!!, ummm! Si, si, más, más, méteme los dedos, rápido duro, duro, soy una putaaaaaa!!!- dije y si me regué (así le decimos acá a tener un orgasmo) tuve un orgasmo largo y especial. Dani se acerco a mi y me dijo –¿que fue eso?- yo la bese y sentí en sus labios y su lengua mi propio sabor vaginal –mi vida eso fue que tuve un orgasmo gracias a ti-, le dije –en verdad- me dijo con ojos brillantes y felices.
Ahora es el turno de que Dani se riegue también- le dije, ella se acostó y dijo –yo nunca he tenido un orgasmo mami- Hoy será el primer día- le dije, me acerque y comencé a besarle el cuello suavemente y pasar mis manos por su boca, ella sacaba la lengüita y me humedecía mis dedos, metí mis dedos en su boca como si fuera un pene adentro y afuera cuando los mojaba bien los sacaba y los metía en mi boca, le mire a los ojos y comencé a tocarle sus grandes senos y le dije –Que ricas tetas Dani a quien sacaste esas tetas tan grandes yo no soy así!, ella se rio y sonrojo, le empecé a chupar los pezones la mire nuevamente mientras se los jalaba con los dedos y le dije –dime cosas mientras te chupo las tetas bebe, lo que sea hazme sentir sucia- -bueno- me dijo, me tomo el cabello y comenzó a respirar profundamente y me decía –Puta, eres la mama mas puta del mundo, que rico me chupas las tetas, le gusta eso verdad mami, que le diga puta asquerosa y chupa culos, chúpame más- esas palabras me calentaban mas así que me comencé a masturbar mientras le lamia las tetas, en un momento de profunda excitación me levante un poco tome la mano de mi Dani y me abofetie sola, Dani se rio y me gusto su sonrisa –deme otra- le dije me cacheteo suave –más duro- le dije –no mami me da cosa- me dijo; como una fiera le dije –Mas duro perra!!!- ella se me quedo viendo asustada, no supe que hacer y ella me abofeteo más duro y me senté enzima de ella agarrándole las tetas y le dije –si mamita así-, ella me volvió a cachetear más duro –mmm si- dije, no sé porque pero la cachetee yo también, no lo hice mas pero ella a mi si y me gustaba. Ya tenía las mejillas rojas cuando decidí bajar a mamarle la vagina, le toque suavecito la vagina, trate de meterle un dedo pero estaba algo serrada ella solo decía –ay! Ay! Mmm!- yo lo hacía tiernamente le toque el clítoris con mis dedos ensalivados para humedecer bien su vagina, no quería desvirgarla, pero si quería penetrarla, -dime zorra- le dije a Dani –Zorra no me vas a chupar mas perra sin nombre mujer vulgar y sucia- me decía mi hija, ya decidí tocar su vagina con mi lengua y definitivamente era mi hija, era el mismo sabor a mi vagina, el sentirle la vagina, su sabor su aroma era como lamerme yo misma la vagina, fue en ese momento cuando Dani gimió como nunca en esa noche –ah, ah, ah, ah, mamiii, mamiii, ah, ah, ah, perra, perra, ah, ah, ah, mmm!- gemía, no podía decirme nada de lo rico que le chupaba y lo placentero que sentía, poco a poco le fui metiendo un dedo, se lo metía, lo sacaba me lo chupaba y se lo volvía a meter así un buen rato, cuando le pasaba la lengua a Dani por el clítoris me agarraba el cabello con fuerza, fue cuando decidí hacerla tener un gran orgasmo, comencé a lamerle con violencia el clítoris y tocarle las tetas –Te gusta mi amor te gusta- le dije –si mas, mas, mas, mami mas- me decía con fuerte voz, fue cuando entonces oí un –umm umm umm uuuuuummmmm!!!! Ay ah ah ah!!!! Putaaaaaaaaa!!!!- venia de Daniela acababa de regarse casi me bota de la cama donde se volvió con violencia de la excitación; cuando se volvió me dejo su culo en mi cara por lo que aproveche, me le acomode en las nalgas y le comencé a chuparle el culito, -huy mami que bien se siente eso- me dijo mientras se retorcía y yo le aruñaba la espalda, le pedí se pusiera de cuatro patas levantando el culo y le dije –¿quién es la zorra mal portada que está viendo pornografía a escondidas?- mientras la nalgueaba –yo perra ¿y qué?- me dijo –Perra soy yo- le dije y la volvía a nalguear durísimo –ay mami me duele- me dijo –cállese- le respondí y la volví a nalguear – habrá más las piernas- le dije mientras otra nalgada le deje ir, -ay! Chúpame las nalgas zorra- me dijo y seguí lamiéndole el culo, ella decía –ah, ah, ah, ah, ah, ah- yo le seguía tocando la vagina de manera circular y constante, hasta que ella cayo de lado en la cama poniendo las manos entre sus piernas suspirando –mami… mami- me dijo -¿Qué paso amor?- le dije; -como te amo, me has hecho tan feliz y todo lo sentí tan rico- y de repente se puso a llorar; preocupada me acerque y la abrase y le pregunte –¿Mi amor que pasa?, te ofendió algo, no querías hacer esto? Pero que fue dime?-, -No mami no fue eso, lloro porque estoy feliz nada mas…

Amigas desnudas jugando con sus consoladores sexo lesbico

Amigas desnudas jugando con sus consoladores sexo lesbicoPerla salió del comedor y prácticamente corrió a abrazar a Esteban, a éste se le salían los ojos al mirar a mi esposa tantos años después luciendo tan hermosa. Estoy seguro de que puso especial atención en sus pechos; maldición, los celos estaban consumiéndome, y la noche apenas comenzaba.


Entendí entonces el juego de mi esposa, quería darme celos, seguramente estaba molesta por lo ocurrido, aunque al final de cuentas no tenía porque estarlo, si mal no recuerdo ella fue partícipe de nuestra aventura, el alcohol que había consumido era mínimo y bien pudo haberse detenido. Sin embargo entendía su molestia y sus celos, y si quería jugar a dar celos, yo llevaba las de ganar: Gabriela.

Lesbianas Masturbandose

Lesbianas MasturbandoseAsí que le dije -siéntate sobre mi- abrió sus piernas dejándome ver la vagina que heredo de mi se puso sobre mi sentía sus labios vaginales en mi abdomen, -acaríciate las tetas y dime que me amas- le pedí; obediente se comenzó a tocar los pechos y me decía –te amo, te amo, te amo mucho mami te amoooo!!!- ¿Te masturbabas viendo la película Dani dime si te gusto verla?- le dije –Si mami me estaba masturbando me toque las tetas las nalgas me puse saliva en los pezones me encanta la película. Me dijo -¿quieres chuparme las tetas y succionar mi pezón?- le dije –¿escupirme las tetas y morderme?- le decía mientras me agarraba los pechos y comenzaba yo a sudar y gemir de lo excitada que estaba. Dani me escupió en medio de las tetas se puso sobre mi y comenzó a lamerme las tetas y morderme los pezones, me los succionaba y succionaba –ummm! Si! Si! Así! mi amor así! Mas! Mas! quiero más!!!- le decía a mi hija, tócame la vagina- le dije; ella puso su manita entre mis piernas y comenzó a acariciarme los labios sentía su dedo jugando con mi clítoris y otros dedos traviesos tratando de entrar a mi vagina, -trátateme como una golfa méteme los dedos soy tu puta- le dije a Daniela, yo estaba ya en mi mundo sexual no media lo que decía ni me importaba y al parecer a Daniela tampoco –¿eres mi puta mami? me pregunto –si, si, si!-, le dije, me comenzó a masturbar y meterme los dedos, cuando me metía los dedos le decía que los sacara y me los metiera en la boca –me gusta mi sabor- le dije –quiero chuparla mami- me dijo Daniela, me abrí de piernas y le dije –tómame- ella se acerco a mí y comenzó a chuparme de arriba abajo me metía su lengua en mi cavidad vaginal, yo le decía con voz muy excitada –soy una perra soy una perra y me estoy cogiendo a mi hija, mmm si Dani mas mi amor maaaaaass, soy una puta malnacida que solo quiere que la chupes Dani chúpame mas mas!- yo le agarraba la cabeza no quería que Daniela dejara de chuparme. Mientras ella me chupaba yo me acariciaba las tetas y me metía los dedos en la vagina y aprovechaba y se los metía a Dani en la boca me succionaba muy bien los dedos por lo que pensé que iba a ser muy buena para mamar penes.

LESBIANAS BESANDOSE 19 AÑOS

LESBIANAS BESANDOSE 19 AÑOSDetrás de ella venía la mayor sorpresa de la noche: Esteban Torres Andaluz. Cuando lo vi la sonrisa de mis labios se esfumó y con voz más que formal lo saludé con un fuerte apretón de manos.


Esteban es el único amigo de mi esposa que puede sacarme de balance, fueron novios durante más de un año, de hecho cuando comencé a salir con Perla ellos tenían graves problemas en su noviazgo, y yo estuve ahí para confortarla y hacer mi labor para conquistarla, enamorarla y contraer matrimonio. En cierta ocasión, cuando aún éramos novios, Esteban me abordó camino a mi casa con un fuerte cerrón y me amenazó airadamente, llegamos a los golpes, llevando ambos daños similares; poco tiempo después me pidió disculpas y ofreció su amistad, argumentando que prefería “la felicidad de Perla, aunque fuera lejos de él”. Nunca me pareció honesto, acepté sus disculpas por tranquilizar a mi entonces novia, pero siempre me pareció que no pudo superar la ruptura con ella y su eventual casamiento conmigo.


Durante los años de nuestro matrimonio lo encontramos una vez en un centro comercial y otra en el aeropuerto, y nunca lo habíamos frecuentado; por eso, tenerlo sorpresivamente de visita en mi casa sin previo aviso y con la situación como estaba con mi esposa y mi cuñada, no me gustaba en lo más mínimo.

Videos xxx de jovencitas lesbianas follando

Videos xxx de jovencitas lesbianas follandoMe entro un morbo como nunca había sentido, ¿te gustan mis pechos?- le dije ¿te gusta mi culo? ¿Por qué no me los tocas? Y me dices que sientes- le decía; tome su mano y la puse en mi pecho derecho –¡tócalo! Así mira- mientras me acariciaba mi otra teta, estaba yo muy excitada, ella me comenzó a acariciar el pecho de arriba abajo y me tocaba el pezón con la punta de los dedos; -¿Qué sientes?- le dije ¿te gusta?-; ella me dijo -si mami- que suaves y que ricas- me dijo, ¿quieres chuparme las tetas?- le dije, mientras se las ponía prácticamente en la cara, ya estaba entrando en éxtasis ya quería hablar sucio como cuando estaba con mi marido. Dani me tomo las tetas con ambas manos (aunque no soy de busto grande como ella) y su lengüita rosada la pasaba desesperadamente por mis tetas, sentía su saliva por mis pezones yo le decía -succióname el pezón duro hasta que me duela- y -ah! Si como me gusta eso- le dije.
No sé cuanto tenia de chuparme las tetas y le dije –Dani besa a tu madre- se acerco a mí y juntamos nuestros labios, yo como la más amazonas entre por su boca abriéndome campo con mi lengua, el sentir la lengua de mi hija me hiso sentir tan viva que mi mano ya estaba entre mis piernas, mientras nos besábamos toque el cuerpo bien formado de mi hija, le tocaba la cara, el cuello sus dos tetas, le tocaba sus pezones le acariciaba sus nalgas y cuando estaba por tocar su vagina algo me dijo que me detuviera. Estaba yo tan excitada que olvide la ternura con la que debía tratar a mi hija, ella virgen y yo una loba cazadora. Trate de calmarme por un momento, pero mi hija me tocaba las tetas tan rico que solo me acosté y le dije –mi amor voy a acostarme y te voy a decir que quiero y que me gusta- -si mami, si mami- me decía con un tono de voz inexplicable lleno de amor, pación, morbo y excitación.

 



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